Reciclarse y obtener dos puntos, todo en uno

Reciclarse y obtener dos puntos, todo en uno

Cada vez son más las personas que deciden mejorar su forma de conducir, ya sea porque llevan tiempo sin ponerse al volante, no se sienten completamente seguras o simplemente quieren actualizar sus conocimientos y ganar confianza. Para dar respuesta a estas necesidades, la DGT ha puesto en marcha los Cursos de Conducción Segura y Eficiente (CCSE), una formación práctica y útil que, además, permite recuperar hasta dos puntos del carné de conducir.

Este tipo de cursos resulta especialmente interesante para conductores que buscan perfeccionar su técnica tanto en ciudad como en carretera, y es una opción ideal para complementar la formación recibida en centros especializados como Autoescuela Europea, donde la seguridad vial y la conducción responsable forman parte del enfoque formativo desde el primer día.

Seguridad Vial
Seguridad Vial

Una formación voluntaria… pero muy recomendada

Los CCSE están concebidos como una herramienta de formación continua, a la que cualquier conductor puede acceder de forma voluntaria. Su objetivo es actualizar conocimientos teóricos y, sobre todo, prácticos, aplicando maniobras que ayudan a prevenir accidentes, reducir el consumo de combustible y minimizar las emisiones contaminantes.

Quienes ya han realizado estos cursos coinciden en una idea clara: deberían ser obligatorios. Una opinión muy alineada con la filosofía de centros como Autoescuela Europea, que apuestan por una enseñanza vial moderna, responsable y adaptada a las necesidades reales de los conductores actuales.

Recuperación de puntos del carné

Superar uno de estos cursos permite obtener hasta dos puntos adicionales en el permiso de conducción, siempre que se disponga de saldo positivo. No obstante, la bonificación será de solo un punto si el conductor ya cuenta con 14 puntos, y no se sumará ninguno si se ha alcanzado el máximo de 15.

La normativa que regula estos cursos es la Orden INT/209/2025, que establece dos grandes tipos de formación:

  • Cursos para turismos
  • Cursos para motocicletas, con modalidades en entorno urbano (motocicletas y ciclomotores) y en carretera convencional (solo motocicletas)

Además, se fija un límite: solo se podrá bonificar un curso de cada tipo cada dos años.

Conducción defensiva y situaciones reales

El diseño de los CCSE, elaborado por la DGT, se basa en los principios de la conducción defensiva, dejando fuera cualquier práctica asociada a la conducción deportiva o de riesgo. La formación en vía abierta es clave: los alumnos circulan acompañados por un instructor y se enfrentan a situaciones reales como glorietas, intersecciones, adelantamientos, incorporaciones o cambios de carril.

Esta metodología conecta directamente con la forma de enseñar de Autoescuela Europea, donde la práctica real y el acompañamiento profesional permiten al alumno ganar seguridad y conciencia vial en condiciones reales de tráfico.

Prácticas en circuito cerrado

La formación se completa con ejercicios obligatorios en circuito cerrado, tanto para turismos como para motocicletas y ciclomotores. Entre las maniobras más destacadas se incluyen:

  • Frenadas de emergencia
  • Ejercicios de control y pericia
  • Mantenimiento de la distancia de seguridad
  • Comparativa real de frenado a 30 km/h y 50 km/h

Este último punto suele ser uno de los más impactantes para los participantes, ya que les permite tomar conciencia del riesgo real que supone circular a mayor velocidad en entornos urbanos.

Alta satisfacción entre los participantes

La valoración general de estos cursos es muy positiva. Muchos conductores descubren que, pese a los años de experiencia, aún tienen margen de mejora. De hecho, no es raro que al finalizar la formación expresen que este tipo de contenidos debería formar parte de la enseñanza obligatoria de todo conductor.

Formación regulada y certificada

Una de las claves de los CCSE es su doble certificación obligatoria. Para poder impartirse, los cursos deben contar con la certificación de un organismo acreditado por ENAC. Actualmente, el Instituto de Certificación para la Tecnología y Movilidad (ICTM) es la entidad responsable de emitir dichas certificaciones, que se revisan incluso ante cambios de vehículos, instructores o itinerarios.

Este alto nivel de control garantiza la calidad y seriedad de una formación que busca, ante todo, mejorar la seguridad vial y fomentar una conducción más consciente y responsable.

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